febrero 15, 2012

¿Cuántos “San Valentín” habrán ido al estadio?

Ayer, 14 de febrero, dos hechos fueron particularmente comentados en Twitter. El primero, por supuesto, el día de San Valentín; el segundo, el partido por Copa Libertadores entre Atlético Nacional y Universidad de Chile, o mejor, el postpartido.

Cronológicamente hay que hablar de San Valentín en primer lugar, claro, desde hace más de 20 días ya estaban mencionando el tema en aquella red.

La discusión, como siempre, polarizada en dos bandos: los que lo celebran y los que no celebran, con apariciones convenientes del tercer jugador que quiso celebrar, pero no tuvo con quién.

Digamos que yo estuve del lado de quienes no celebran una fecha que no pertenece a este país o región. ¿Por qué? El asunto va hacia el tema de la tradición o las costumbres.

Quienes lo celebraron argumentaron que era incoherente estar en contra de la fecha y al mismo tiempo ver series de televisión en canales como Warner, Sony o FOX. ¿Tiene esto alguna relación? En mi concepto, una cosa es celebrar una fecha por costumbre o la tradición que ello implica, como el día de San Patricio, el cual también estarán celebrando dentro de poco aquí, sin sentido alguno. Y otra cosa muy diferente, es consumir un producto que llega a nosotros a través de diferentes medios de comunicación.

Cada región del mundo tiene sus costumbres y tiene fechas especiales para celebrar por ello y eso no quiere decir que porque nos guste una película de Hollywood, debemos adoptar costumbres que en nada están relacionadas con nuestra idiosincrasia.

Como lo leí en un tweet “Un colombiano celebrando San Valentín, es como un nazi celebrando el carnaval de negros y blancos”. Pero es perfectamente normal que un colombiano vea una película sobre la Segunda Guerra Mundial.

No es que esté en contra de celebrar un día dedicado al amor, pero al parecer, aquellos enlatados de TV influenciaron tanto a muchos, que ahora quieren celebrar una costumbre que no es propia y olvidan que aquí, dicha fecha está destinada al mes de septiembre, así esté establecida por una institución económica, ya que aquí no existe esa tradición legendaria.

Un ejemplo claro es cómo en Argentina mantienen una tradición de celebrar el día de la madre en octubre, sin ceder al hecho de que en la mayoría de países sea celebrado en mayo. Razones válidas tendrán.

Llegará el día en que el 24 de diciembre pase a tener una simple comida y el 24 de noviembre comamos pavo y tiremos voladores. Por acción de gracias.

El otro tema del que quiero hablar, es también la devaluada costumbre de vivir un partido de fútbol, pues al parecer, ahora es más importante ir al estadio en masa, aunque lo consideren una moda, que gozar por el triunfo de su equipo favorito.

Luego del partido de anoche, se empezó a gestar una serie de comentarios por la asistencia al Atanasio. Sin embargo, fue una discusión ambigua.

En primer lugar, se criticó porque muchos quisieron ver un partido entre un equipo de la casa y uno internacional y por un campeonato más importante que el local. Expresaron que fue una moda y que no tiene sentido que al internacional vaya más gente que a un partido del campeonato ordinario. O mejor, que al juego local debe ir siempre la misma cantidad de gente, de lo contrario, eso es no acompañar al equipo siempre.

Obvio, si es un partido que no se ve todos los años, es normal que quiera ir más gente. Si es un encuentro por una copa, por la que no compite el equipo de sus afectos cada vez que se realiza, es lógico que más personas quieran asistir a verlo.

¿Moda? Es una apreciación ligera. Que no se tenga la costumbre de asistir a un juego entre dos equipos colombianos por múltiples razones (como la violencia, por ejemplo), no quiere decir que se quiere ver un juego con características diferentes por moda.

Pero resulta contradictorio que se piense que quienes tienen derecho a expresar su alegría por el triunfo del equipo paisa, sean sólo quienes fueron al estadio por aquella supuesta moda.

¿Entonces? ¿Ir o no ir para poder celebrar? Según esa posición, no puede disfrutar el triunfo si no le gusta ir a eventos masivos y prefiere ver el partido por televisión, tampoco puede celebrar si no tiene dinero para asistir al estadio. Estaría mal visto si no logró conseguir una boleta y no quiso darle gusto a los revendedores.

El gozo del fútbol, de comentar una jugada, de hablar de un gol, de hacer un pequeño chascarrillo mencionando al rival de patio, pasó a convertirse en una discusión de cuántos van al estadio. Ahora eso es más importante. Pero ojo, tiene que ir siempre, sin importar razón alguna para que pueda hablar con propiedad.

Y San Valentín, ¿habrá ido al estadio?

diciembre 31, 2011

Sigamos aprendiendo en 2012

Que no se pierda la costumbre de escribir unas letras el último día del año. Porque siempre, cada 31 de diciembre, uno tiene el hábito de hacer una pequeña evaluación de cómo fueron los últimos 365 días.

¿Cómo nos fue? Cada uno tendrá sus propias conclusiones. En mi caso, este fue un año particularmente lleno de altibajos. Muchas emociones, tristezas, alegrías, decepciones, un poco de incertidumbre, algo de ansiedad, varios toques de buena energía y muchos aprendizajes.

Y eso es tal vez lo más importante de cada año: los aprendizajes. Es innegable que esto es lo que nos hace crecer, y son las experiencias las que nos llenan de conocimientos que serán útiles para que en este 2012 sepamos cómo sortear las dificultes y cómo aprovechar mejor las oportunidades.

Como siempre, fueron 12 meses en los que conocí muchas personas, también se perdió el contacto con algunos y en ciertos casos se fortalecieron relaciones mientras que en otros a lo mejor se debilitaron. Pero a todos quisiera agradecerles por cualquiera de los momentos en que me sacaron una sonrisa y me enseñaron algo.

No hagan una gran lista de propósitos. Seleccionen mejor algo en lo que de verdad estén interesados y que realmente se pueda cumplir. Porque ya aprendimos que los milagros no le ocurren a todos y es mejor sentar cabeza y lograr por cuenta propia ese objetivo.

Que este 2012 sea un año lleno de cambios y renovaciones positivas, el mundo no se va a acabar, pero nosotros podemos hacer que cambie.

Serán 365 días + 1 para llenarnos de nuevas experiencias. De esas que nos harán grandes.

Muchas felicidades y un abrazo fuerte.

agosto 18, 2011

Así vi Ruta E 2011

Como nunca es tarde para hablar de las experiencias personales y aunque el evento fue el 1 y 2 de agosto, quiero hablar un poco sobre lo que fue la invitación al Twittercamp para cubrir a través de Twitter Ruta E 2011.

Ruta E es un evento del programa Cultura E de la Alcaldía de Medellín, en esta feria lo que se pretende es unir a pequeños empresarios (más conocidos como emprendedores) con inversionistas nacionales y darles la oportunidad de interactuar con gerentes y administradores de grandes organizaciones para recibir consejos y recomendaciones sobre cómo construir un negocio exitoso.

El nombre de Twittercamp no tengo claro de dónde salió o cuál es su significado como tal, pero la actividad consistió en reunir a cierta cantidad de twitteros de Medellín para que cada uno desde sus cuentas personales transmitiera e informara en tiempo real cómo se desarrollaba el evento. Los aportes podían ser en fotografías, twitcams, post de blogs y obviamente tweets.

Algo que me gustó de dicha actividad es que a la mayoría de los invitados a realizar este cubrimiento alternativo ya los conocía, lo cual permitió una mayor confianza a la hora de distribuir los espacios en los que estaríamos trabajando.

En total 16 personas entre quienes estaban @cutemarieclaire, @Lala_CS, @Pixelgoomba, @ABCamilo, @alasde, @Angel_fire, @bigMancho, @fabricadecosas, @hanscode, @JohnRestrepo, @jorgemrestrepo, @juandacorrea, @NAIJULU, @prendon (Por si usted llegó a este blog por otro medio diferente a twitter ese soy yo), @raigohead y @senorpasajero, con el apoyo logístico de @Linaceballos y @elDonTavo. Síganlos, son entretenidos o interesantes.

¿Qué se vio?

Nos encontramos a primera hora a la entrada de Plaza Mayor el mismo día el evento para recibir instrucciones, “la idea es dividirnos en grupos de 4 y cubrir los 4 espacios de la feria: Rueda de Negocios, Café con Expertos, Mercado E y TagMe. Cada uno tendrá una camiseta como identificación con el logo de Ruta E 2011 y su respectiva @”. Como dato curioso mi camiseta llegó con un error de estampación y mi usuario quedó como @prendonandrés (Sí, mal escrita y además una @ con tilde), sin embargo para el siguiente día el equipo logístico solucionó este inconveniente.

La Rueda de Negocios se veía interesante, pero luego de recorrer cada uno de los stands no había mayor cosa qué hacer salvo recoger algunas impresiones de los participantes y reseñar las propuestas más novedosas.

El Café con Expertos muy apropiado, gerentes de organizaciones como Nutresa, Aviatur, Distrihogar, Silvia Tcherassi entre otros, conversaron con los asistentes a las charlas, ofreciendo consejos sobre cómo administrar y dirigir una empresa para alcanzar resultados positivos y continuar así con un negocio innovador.

Mercado E, una propuesta para darle cabida a quienes ofrecían productos de tipo gastronómico, de moda, o accesorios, algo así como los artículos que se podían comercializar en ese mismo espacio, a diferencia de los ofrecidos en la Rueda de Negocios que ofrecían servicios más que productos como tal.

TagMe, emprendedores exitosos contando sus experiencias gracias al uso de las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC). Varias de estas conferencias muy interesantes con datos relevantes para quienes gustan de estos temas. Otras tenían un toque de los llamados “vendedores de humo” quienes lograron el objetivo de encantar.

Todos pasamos por cada una de estas zonas, todos tratamos de hacer un cubrimiento general, sin embargo por las características de la muestra comercial (Rueda de Negocios y Mercado E) tal vez el mayor cubrimiento se centró en los dos eventos restantes, pues dicha muestra no ofrecía tantos contenidos de interés para quienes estuvieran siguiendo el evento a través de las redes.

Como observación general de la feria, hubiese sido interesante invertir la distribución de la Rueda de Negocios y Mercado E, pues al ser más atractivo para los inversionistas la muestra comercial de la Rueda, se hubiera hecho necesario que para llegar a ella pasaran primero por el stand de los mercados y así darles un poco más de protagonismo a quienes estuvieron ubicados en el segundo del salón de convenciones de la caja de madera.

A la organización de Ruta E 2011, muchas gracias por la invitación, realmente nos sentimos muy bien atendidos, el refrigerio y el almuerzo muy rico (no necesitaban hacer el gasto de la cajita de cartón para entregar la comida, pero sí se abona que les quedó muy rica y muy bien presentada), gracias por propiciar estos espacios de interacción, pues no recuerdo de algún otro evento donde contacten twitteros exclusivamente para narrar lo que sucede a quienes no pudieron asistir. Y pues rico si nos vuelven a invitar.

julio 06, 2011

Mi experiencia en la convención de ñoños

Por mucho tiempo repetí que nunca pisaría la “arena”, que esa vaina no me llamaba la atención y desde un principio lo bauticé como el congreso de ñoños.

Pero como uno no puede hablar muy duro porque la lengua castiga, este año llegué por primera vez al Campus Party Colombia. Me animé simplemente porque viendo su programación, encontré un par de conferencias que me interesaban y decidí consultar un poco más sobre el evento, teniendo una cosa clara: pagar por ir a dormir en una carpa bajo techo y estar más de 20 horas frente a un computador no pensaba hacerlo.

Sea este el momento para agradecer a las personas que me ayudaron con la entrada al evento, el permiso en la oficina, la estadía en la capital y el transporte para llegar hasta acá: Gracias.

Luego de varias horas de viaje llegamos al lugar indicado, Corferias, el principal espacio de eventos y convenciones en el país. Mi primer asombro fue darme cuenta que desde antes de las 8am, había gente haciendo fila con maletas, computadores y demás, teniendo en cuenta que las puertas se abrían después de medio día, según tengo entendido.

En fin, una vez pasado el proceso de acreditación y registro del computador (si no se lleva al menos uno, no se hace nada) procedimos a buscar el lugar para dejar las cosas y acomodarnos… Sí, carpas bajo techo, un gran pabellón con hijitos, carpitas por doquier. Aclaro que sólo dormí allí el primer día por efectos logísticos.

¿Qué vi en lo que ahora llamo la convención de ñoños?*

Un mundo realmente diferente, puede sonar exagerado pero cuando uno ve gente que trae 3 televisores de 32 pulgadas cada uno, simplemente para jugar carritos, eso sorprende.

O los que se visten con pijamas que parecen un disfraz de dinosaurio… con cola y todo.

El plan de todos es sentarse en una mesa a jugar, programar, diseñar, etc. Uno que otro iba a las conferencias, yo por ejemplo. Y para ser sincero, tampoco me parecieron descrestantes y no porque sea exigente, sino porque de verdad el nivel fue básico. No fueron más allá de una explicación anecdótica.

¿Y para la diversión? Carreras de encostalados (reemplazados por sleepings); juegos de karaoke con animador incluido; eventos esporádicos con nombres como la “amigatón” para conocerse entre si y decir “ahora no eres un seguidor más, eres un amigo que llevo en el corazón”; la famosa ola, hecha de una esquina a otra del pabellón; bailes tipo coreografía, basados en juegos de video y hasta torneos del popular juego tetris que iniciaban a la 1 de la mañana y duraban hasta las 6.

Los computadores modificados fueron otra cosa que me impactó, modificaciones en las que hacen que una CPU necesite líquido refrigerante de carro, o que adapten todo un equipo a un sanitario, si, un computador que no tiene torre, tiene sanitario, incluso hasta un compudator con pecera incluida, obvio con pececitos a bordo.

Mejor dicho, para hacer parte de ese evento decidí unirme un poco a la dinámica y transmitir en vivo por Internet un poco de lo que vi.

http://qik.com/video/41567427


Debo aclarar que el término ñoño lo uso con cariño y para nada despectivo, por el contrario lo uso para evitar la palabra nerd que me parece realmente fea o la palabra geek que me parece muy “pinchada”.

Y por supuesto, aclaro que respeto mucho a los amantes de este tipo de cosas, pues si bien esto puede ser un poco extraño para mí, para ellos es normal. De la misma forma como para mí es normal la gente que va a eventos como Rock al Parque y que muchos los ven como si tuvieran cuatro ojos.

La importancia de ser diferentes.


* Decidí cambiar el nombre de congreso a convención pues el evento tiene más cara de encuentro que de actividad académica.

abril 29, 2011

Mi primer engaño

Tristeza y decepción es lo único que puedo sentir después de darme cuenta que fui engañado. Abusó de mi confianza, le creí y realmente fui un ingenuo al hacerlo. ¿Quién puede ser tan tonto como para creer algo cuando al hacer un simple cuestionamiento solo se reciben evasivas?

Esa es mi historia. De eso me di cuenta. Confié, y lo peor es que lo hice después de haber sido engañado en ocasiones anteriores (aunque con asuntos de menor calibre… bueno no tanto). Sí, soy un completo imbécil y me lo merezco por no haber acabado con todo en ese momento.

He estado pensando mucho si dar detalles o no de lo sucedido y creo que tal vez no es necesario ventilar tanto así mi historia. Pero algo tenía qué escribir, de algo me tenía que desahogar.

Es sencillo: al principio me mintió sobre un par de historias, la verdad terminaron siendo más de dos y apenas hasta el último momento terminé dándome cuenta. Lo curioso es que todo estaba en una lista, física, a puño y letra (yo me entiendo).

¿Luego? Uno no puede ir por ahí hablando mal de la gente en la red, eso alguna vez lo aprendí, y si lo hace tiene que atenerse a las consecuencias y asumir los errores. Pero le hizo falta valor para aceptar eso y mucho más. Y claro, generó desconfianza y cuando eso pasa la gente actúa, por lo menos yo lo hago. Yo busco respuestas.

Así lo hice. Y me encontré con una dolorosa verdad: mientras a mi me decía mil cosas que me ilusionaban y en medio de todo eran bonitas, ella al mismo tiempo hacía otras con otro (o tal vez otros), imagínese usted de qué cosas hablo. Pero la verdad llega y duele, y mejor así a seguir engañado de esa forma.

Estoy herido, el ego está en el suelo, siento tristeza, decepción, rabia, estoy sorprendido, totalmente dolido y absolutamente desengañado. Sin embargo la lección está aprendida y puedo decir con total conocimiento de causa que, aunque tarde, esto era lo que necesitaba para soltar tranquilamente, así, sin remordimiento.

Por otra parte también estoy cansado de que todo el mundo me diga que no piense más en eso, que deje las cosas así, que no me mortifique más, que no vale la pena, que me dé cuenta que yo hice las cosas bien y que no fui yo quién falló, pero es que decirlo es muy fácil, de dientes para afuera cualquiera dice no más, pero cuando el ego está herido, cuando uno se siente como se siente es imposible no pensar en eso, al menos no por ahora. Y si lo es, que alguien por favor me diga cómo.

He titulado este post así porque es la primera vez que me siento engañado de esta forma. Tal vez ya me la habrán hecho antes, pero es la primera vez que me doy cuenta de ello.

abril 19, 2011

Adicción que aburre

Antes de abrir este blog, cuando me daba por escribir normalmente lo publicaba en Facebook (creo que esto ya lo había dicho en el primer post). Hoy quise releer algunas de esas notas y me encontré con este post que aplica perfectamente para estos días en los que paso más tiempo de lo normal frente a una pantalla. Y como el texto es mío, no hay ningún interés de lucro de por medio y la famosa ley de derechos de autor todavía no aplica (sería absurdo demandarme a mí mismo), me "tomé la molestia" de transcribirlo con un par de modificaciones mínimas.

Adicción que aburre

A veces me provoca ser un cadáver virtual, cenizas digitales convertidas simplemente en unos y ceros divagando por el ciberespacio. Desaparecer de la red, no existir en el mundo de las TIC.

No sé por qué a veces me aburro si la web es todo un mar de entretenimiento.

Contactos ocupados, ausentes y hasta “invisibles”; "amigos" que publican fotos y videos; frases de cientocuarenta caracteres; comunicaciones por voz bajo protocolos de dos letras (una vocal y la otra consonante); transmisiones en línea de programas radiales y de televisión; descargas de archivos, algunas legales otras no tanto; aulas y oficinas virtuales, teletrabajo; bitácoras de historias interesantes o realmente triviales; lectura de noticias y libros frente a la pantalla; ir al banco sin salir de casa; correos electrónicos con chistes, morbo (incluye porno), reflexiones, historias que a estas alturas ya son pocos los que se las creen, entre esas mi mamá de quien me siento muy orgulloso porque aprovecha estos medios, a su modo, pero lo hace.

En fin, podría quedarme enumerando "N" cantidad de cosas más por hacer desde este aparato, u otro similar. El caso es que ya no me emociona como antes (por lo menos no siempre). No niego sus bondades e incluso les debo mucho, pero a veces siento nostalgia y me dan ganas de volver a los juegos de infancia o estando un poco más “grandecito” volver a la época en la que tenía que llamar y decir: “Buenas, por favor fulanita” y el sólo hecho de esperar a que esa persona pasara al teléfono, al tradicional, generaba expectativa. Ahora le marco directamente al celular y ya no le preguntó ¿Cómo estás? Sino ¿Dónde estás?

Y lo que me incomoda es que a veces me siento como un toxicómano, pues a pesar de tener estos síntomas de carácter alérgico, es muy difícil no consumir esta droga virtual y aspirar un poco de tecnología, pues siempre se me hace necesario tener mi dosis personal de internet diaria. No lo voy a llamar bazuco electrónico ni nada de eso, pero es imperante aceptar que llega un punto en el que se convierte en una adicción. Y es honroso reconocer que también aburre.

¿Alguna vacuna? ¿Algún paliativo? O por lo menos ¿Algún placebo?

Como dato curioso, resulta particularmente llamativo que me exprese sobre este tema precisamente a través de este medio. Mejor lo escribo mano, no importa que mi letra sea horrible.

marzo 29, 2011

Coca-Cola y sus sorpresas

Hoy Coca-Cola cumple 125 de años de haber sido lanzada al mercado y los fanáticos de éste maravilloso invento agradecemos por haber nacido en alguno de los años de este siglo y cuarto. Y es que la verdad se cuentan en los dedos de una sola mano las personas que no gustan de dicha bebida.

Ahora, para ser sincero esperaba un gran comercial de la marca para celebrar tan importante aniversario, sin embargo en la poca televisión que ahora estoy viendo sólo noté una especie de remix de varios de los comerciales más relevantes que ha tenido ésta gaseosa con sus diferentes slogans.

Me puse a buscar por ahí en la red y encontré un video que me llamó particularmente la atención que si bien no corresponde a esta conmemoración me pareció interesante destacar.

Se trata de “La Máquina de la Amistad”, un comercial de esos que rotan más por la red (viral) que por la “televisora nacional” y que está hecho por una agencia de publicidad de Argentina, la cual tuvo la idea de celebrar el día del amigo con una particular campaña de BTL en la que lo que se hizo fue poner una gran máquina dispensadora de Coca-Cola de 3.5 metros de alto y que entregaba dos botellas por el precio de una.

La idea consistió en fomentar el valor de la amistad de forma tal que quien quisiera aprovechar la promoción debía solicitar la ayuda a un amigo para poder lograrlo pues la ranura para introducir las monedas y solicitar el producto deseado quedó un poco alta para cualquier persona de estatura promedio.

El resultado: 800 botellas entregadas en un total de 9 horas, 1075% más de lo normal y miles de publicaciones en freepress y redes sociales.

Coca-Cola siempre sorprendiendo con su forma de vender más.